Sunday, October 29, 2023

17 experiencias.

Golpeaba el sol de la tarde con fuerza ese día de octubre en la que supe que te habías ido. Fue soportando la llama del sol, que recibí la insoportable llamada que anunciaba tu partida.

No hubo demasiada inspiración después (como no la tengo tampoco ahora). Congelada y confusa, miré la hora como si buscara en el minutero una respuesta a las preguntas que se agolpaban en un cuello de botella que solo me permitía verbalizarlas con algo de sentido por cada segundo que pasaba.

- ¿Qué?
- ¿Cómo?
- ¿Cuándo?
- ...¿Quién?

Y aunque las respuestas eran tan evidentes como la noticia misma, el ciclo se repetía infinito, 60 preguntas después, con una carga emocional más dura y más dolorosa.

Quise vomitar. 

Caminé mientras las preguntas se agolpaban y me galopaban encima. Más inquietas. Más pesadas. Más siniestras.

Tú. Tú. Tú. 

Cada segundo sonaba idéntico.

Tú. Tú. Tú.

Con el correr del peso de las preguntas y las emociones, pasaron las horas que se convirtieron en heridas.

- Albóndigas. Cómo detesto las albóndigas.
- No puedo dormir. Cierro los ojos y cuando los abro inmediatamente, ocho, diez, o veinte cargas después, se agolpan las preguntas como si se trataran de una plaga que no logro erradicar.

Preguntas. Cargas. Heridas.

- No quiero gargantillas. No puedo respirar con ellas.
"Por favor, usa guantes. No quiero sentir que tus manos están frías".

Y vinieron los años, las nuevas experiencias.
Las preguntas se disiparon. 
Las respuestas se otorgaron.
Las cargas se aligeraron.
Las heridas se trataron.

De vez en cuando, encuentro a un jinete galopante intentando domarme. Lo escucho venir. Respiro. Lo duelo. Lo lloro. A veces, lo confundo con otro sentir y me pierdo en el sueño y la agonía por breves preguntas o un par de cargas; pero ya no por heridas.

Otras veces, las menos y más relevantes, lo convierto de inmediato en una nueva experiencia que responde más, mejor, y que finalmente aligera y ayuda. 

Me reconfiguro desde tu partida por la puerta angosta, porque la mejor manera de honrar tu historia es dando un curso distinto a la mía: El fractal de dolor encontrará en mi eslabón su transformación a la paz.

O eso espero.

Wednesday, October 25, 2023

Gorjeo de primavera.

 - ...Y entonces la Gaviota llegó y cagó encima al viejito que estaba tirando las migas de pan.
- ¿Nooooo hueís?
- En serio hueón, mira, allá están, le dejó la chaqueta entera cagá. Y ahora el viejo se va echando chuchás. 
- Y se lleva la bolsa con el pan, hueón. Puta la Gaviota culiá.

(Se asoma el cahuinero de más atrás)

- ¡Se los dije! Gaviota culiá, que siempre tenga que cagar la fiesta.


Homesick

Homesick  (How meta) The moment is already gone, running faster than ourselves  (or even our awareness of it); the people that Life brought ...