(de las malas):
Sunday, July 27, 2025
Serenata.
(de las malas):
Sunday, June 1, 2025
Todo menos una línea plana.
Más abajo, mi corazón late en un ritmo candente al contacto con tu pecho. Mi mente, siempre fría, sondea la complejidad de tu ser (infinita y juguetona predictibilidad), y se contrapone y protege la evidencia de mi pulso por ti al tiempo que mis manos temblorosas -al contacto con las tuyas- delatan.
Más arriba, mis ojos navegan entre tu cuello a tus labios. Respiro tu aliento e intento adivinar tu sabor. Lo sé, eres de sentidos concretos como la vista... pero para mí, la vista es el lienzo inicial para explorar(te) con el resto de mis sentidos; aquellos que comienzan en la piel y terminan en el éxtasis.
Más abajo, mi vientre se ensancha y contrae al ritmo de la respiración que rítmicamente me ofreces. Imagino la tersura de tu piel desnuda y tiemblo, de nuevo, sacudida por el pensamiento.
Más arriba, mi mente da vueltas en el cómo y el cuándo me dejé atrapar por ti. ¿Fue tu yo creativo, apasionado, dulce; o fue el dolor -inevitable puente- que no logra esconderse tras tu perlada sonrisa y tus infinitas resistencias?
Wednesday, April 9, 2025
Orgasmo (Parte II)
Aterrizo por fin en tu pelvis. mis masajes vuelven a ser caricias pero comandadas por mis uñas. Es ese sutil tacto, y no la temperatura de mis manos, el que invade toda el área de tus caderas con un manto de piel de gallina. Abres tus piernas para darme espacio, en medio de tu agitada respiración. Reposo la yema de mi pulgar en tu periné mientras las uñas de mi otra mano acarician tus testículos y envuelvo finalmente con mis dedos tu miembro duro. Presiono y subo con mi mano la piel que te envuelve. Relajo la presión y la vuelvo a bajar. Repito el movimiento mientras mis dedos se humedecen de la miel que liberas.
Friday, February 14, 2025
Sinister tales 7
Julia took a breath and reminded herself that no matter how much she tore her hands apart as she made her way through the earth, silence was essential. She resumed the task -started several hours ago and planned for months- somewhat stunned by how the events that led her to this moment and place had occurred. She barely remembered her life before this project began; the only clear thing was the destination to which this hole would lead her. She smelled the damp earth mixed with her blood and vomited. She felt that perhaps it was better this way and this feeling made her wonder if she would reach her own limit before reaching her destination.
She continued without resting for another hour when she felt she touched something hard. Her heart started beating wildly. She confirmed through the touch that this was exactly what she was searching for. When she found the edge she had studied to the point of being able to recognize it with her eyes closed (or in complete darkness, as she was now), Julia used the crowbar she brought with her to pry off the corner.
A nauseating and penetrating smell told her that she had opened the cover. She removed the earth around it so that nothing else would stand between her and her goal. With the surroundings now clear, she finished opening the box and breathed in the air that finally gave her the freedom she so desperately sought. She took the small, tiny figure from inside the box and cradled it in her arms while whispering a sad lullaby... Julia understood that the pact with the love of her life was until death did them part, but her bond as a mother would transcend any limit: physical or spiritual; of sanity or madness; and of life or death.
Cuentos siniestros 7
Monday, February 10, 2025
Sinister tales 3
Sarah was, trait by trait, everything Christian wanted to have: Her free spirit, clever mind, and innocent heart wouldn't stop amazing him. Christian had everything Sarah dreamed of: a loving and unconditional family, an accepting circle, and the opportunity to develop freely who he was, not who he had to be. Maybe that is why they matched so quickly; Sarah felt confident enough to trust a man who had such level of support around him. Christian was looking forward to having what Sarah was and sharing her with his family: not really often you have such brain and heart, so these were a promise for a fine delicatessen to enjoy until the very last crumb and the very last bone.
Cuentos siniestros 3
Sarah era, rasgo por rasgo, todo lo que Christian quería tener: su espíritu libre, su mente inteligente y su corazón inocente no dejaban de sorprenderlo. Christian tenía todo lo que Sarah soñaba: una familia amorosa e incondicional, un círculo que lo aceptaba y la oportunidad de desarrollar libremente quién era, no quién tenía que ser. Tal vez por eso se acoplaron tan rápido; Sarah se sentía lo suficientemente segura como para confiar en un hombre que tenía tal nivel de apoyo a su alrededor. Christian estaba ansioso por tener lo que Sarah era y compartirla con su familia: no es realmente común tener tal cerebro y corazón, por lo que estos eran una promesa de una delicatesse muy fina a disfrutar hasta la última miga y el último hueso.
Monday, December 9, 2024
Orgasmo (Parte I)
Me pediste que te describiera cómo se siente el orgasmo de una mujer mientras yacía a tu lado y acariciaba el vello de tu pecho. Parpadeé entonces rozando mis pestañas contra tus mejillas en un beso de mariposa, y juguetonamente te dije: Dámelo y te diré.Sonríes, me miras a los ojos, acaricias suavemente mis hombros desnudos y besas mi cuello. Una repentina ola se apodera de mi piel al contacto con la tuya y estremece cada uno de mis poros. Cierro los ojos y te dejo actuar con tus labios y lengua. Ensortijo las yemas de mis dedos con tu cabello y tu nuca, y siento tu piel responder a mi tacto también con una oleada de placer.
Sigues explorándome mientras llegas delicadamente a mi pecho. Tus manos frías, con el más leve roce, acarician mis senos. Mis areolas y pezones se transforman y endurecen al tacto de tus dedos, y vuelven a mutar al contraste perfecto de tus labios cálidos y tu lengua húmeda. Suavemente, tu boca hace que mi piel ceda mientras mi columna reacciona formando un arco y mis caderas retroceden para ofrecerte aún más de mí.
Me provocas y te acercas a los costados de mi torso. Me acurruco y río… Un hombre más inseguro se preguntaría por qué, pero tú… tú me devuelves la sonrisa, me tomas de las muñecas y me callas con un beso antes de tomar el control de nuevo. Esta vez no me río, ni siquiera sonrío. Suspiro profundamente y acaricio tu cabello mientras sigues besándome el vientre al compás de mi respiración. No hace falta música; nuestro baile lo dictan nuestras respiraciones, los pulsos de nuestros corazones y las olas de placer de mi piel que no dejan de seguirte.
Me volteas boca abajo y acaricias los costados de mis caderas y glúteos. La temperatura de tus manos me hace hiperventilar de excitación mientras la ola de estremecimiento de mi piel vuelve a buscar el encuentro con tus dedos, como el Mar en la eterna e imposible persecución de la Luna. Besas la parte de atrás de mis piernas. En este punto, mi respiración se convierte en un ruego: Dame más.
Mmmm...
Construyes por unos breves segundos (y para mi tortura) algo más de anticipación a través de tu respiración. Mi cuerpo completo se tensa en pausa mientras mi propia respiración se vuelve entrecortada. Gloriosamente y para mi profundo suspiro, unes la Luna, ahora eclipsada en la punta de tu lengua, con las olas de mi Mar.
Te quedas en mí y yo me rindo a tu boca. En movimientos circulares, tu lengua me cautiva mientras las olas se concentran y retienen en mi centro. Sujeto tu cabello e inicio un vaivén con mi pelvis, primero sutil y luego intenso, mientras tu lengua posee y controla todo mi ser.
Mientras van y vienen, las olas de placer cobran vida propia, arrastran mi pelvis hacia arriba desde mi centro, y elevan, suspenden y fusionan todos mis sentidos en uno solo. Durante tres, o diez segundos u horas, las olas de mi sentido unificado y tsunámico regresan a cada rincón de mi cuerpo; primero tímidamente, luego furiosamente, con frío, calor, suavidad, dureza, humedad, lentitud, amor, furia, calor, humedad… Y amor otra vez.
Desde mi centro hasta los dedos de mis pies, las yemas de los dedos de mis manos, mis pezones y cuero cabelludo, las olas golpean hasta que lentamente se desvanecen, y una brisa de paz regresa a mi boca en un beso de tus labios húmedos y llenos de mi Mar y tu Luna.
Tuesday, November 19, 2024
El precio de crecer.
Sunday, October 13, 2024
La carta que nunca envié.
Friday, September 13, 2024
Un amoroso adiós
Friday, September 6, 2024
Amor al primer sentido.
Mucho se habla del cliché del amor a primera vista.
No es de extrañar que nuestra vista, encargada de procesar en milésimas de segundo lo que se presenta a nuestros ojos, sea la que emita el primer juicio sobre la potencial seguridad, compatibilidad, complicidad y bienestar que un otro nos pueda ofrecer. Tampoco es casualidad: este juicio de fracción de segundo es resultado de cientos de miles de años de evolución, de ensayo y error de antepasados que sobrevivieron para dejar impreso en nuestros cerebros y a fuego lo que "debe ser". Sin embargo, este sentido adolece, posiblemente más que ningún otro, de fallas: Sin ir más lejos, la ilusión Thatcher nos demuestra que el mundo de la percepción visual puede ser engañada completamente, y nos arrebata en un simple giro de 180° lo que dábamos por garantizado.No solo eso: La garantía del amor a primera vista tampoco es algo que todo aquel que la posea pueda disfrutar. Aquí me detengo a un subgrupo bastante amplio, aunque muchas veces ignorante de su incapacidad: Quienes sufren de prosopagnosia o ceguera de rostros. ¿Cómo confiar en un sentido de por sí frágil, si diariamente frente al espejo nos muestra una figura completamente nueva? ¿Cómo ser capaces de descubrir a otros, solazarse en una mirada familiar, si la propia no nos ofrece la calidez del re·conocernos?
Establecida entonces la poca confiabilidad que ofrece el llamado "amor a primera vista", me gustaría que desviáramos la mirada (qué ironía, ¿no?) a otros sentidos; sentidos que con una poderosa (y oximorónica) sutileza son capaces de envolvernos en emociones a las que el cuerpo, en su profunda totalidad, reacciona.
Imagina por ejemplo bailar a ojos cerrados, uno a uno, una suave melodía.
Imagina que a través de un ritmo cálido descubres cómo tu sangre comienza a pulsar al unísono con otro pulso y otro cuerpo y que, al suave compás del cadencioso sonido, tu corazón palpita dentro de ti y también dentro de otro pecho. La música se convierte entonces en ruido blanco y son los latidos al unísono lo único que marca el ritmo en el silencio de esa incipiente intimidad.
La respiración entonces inicia su camino. Delicada primero, a través de un pecho que se ensancha y descansa como olas en una bahía desierta, el tacto se abre paso en un sendero que primero sensibiliza parcialmente y que luego, cual creciente tormenta nocturna, toma nuevas formas en cada contacto cálido, frío, sudoroso, blando y duro. La sensibilidad es tal que un simple encuentro de mejilla contra mejilla estremece, ola a ola, lo más profundo de la espalda baja; y unos dedos frágiles alrededor de la nuca son capaces de evocar una profunda, exquisita y dolorosa corriente de deseo. La respiración, en medio de la tormenta, permanece como un solitario faro para seguir despiertos y conscientes mientras cada poro se embriaga y ahoga en el estímulo del sentir.
Cada aroma tiene su propio momento de protagonismo: la dulce presencia de un perfume que como una primera brisa anuncia la llegada inminente de la tormenta; la ráfaga aterciopelada del aroma de la piel; el estímulo casi accidental de un cabello tibio, y la sensación de vaivén perdido al ahondar en la sutileza de un aliento recorriendo el oído, como una promesa bendita al eterno retorno a la piel que se vuelve a estremecer.
En contadas ocasiones, el cúmulo sensorial converge en el milagro de un beso. El gusto ahí se vuelve el remanso en el que vara la corriente de emociones y otros sentidos, y todos, a la vez, se vuelven uno: Un fresco sabor a menta que evoca el aroma un campo en verano; un dejo de vino blanco, cristalino como copas al brindar; un sutil sabor a café que, como nota central, eriza la piel desde los labios al corazón; y una soñadora heterocromía que se abre, descubre, siente, y se rinde al regalo de la intimidad.¿Puede no amarse, así sea por un momento, ante la intensa inmensidad sensorial ofrecida por la tormenta del todo, y culminada por dos miradas que por primera vez se descubren tras haberse contemplado mil veces antes? ¿Qué forma o remedio puede tener el amor cuando el último sentido que lo despierta es la vista? ¿No será ya momento de reivindicar la frase "amor a primera vista", cuando en realidad la vista sólo ofrece un efímero momento que palidece ante la presencia de una consistencia sensorial seductora y segura?
Puede que el Amor, como todo sentimiento humano, prefiera obedecer a patrones constantes y holísticos. Tal vez por eso me opongo tan desafiante y tajantemente a que el pilar más celebrado sea también el más frágil de todos...
Y definitivamente es por eso que prefiero llamarlo "Amor al primer sentido".
Sunday, January 14, 2024
Triste dolor
Yo opino que la tristeza no debería doler en el cuerpo.
El cuerpo también resiente la ausencia, por lo que cada paso al caminar se convierte en una nueva pequeña tortura... cadenciosa y constante, como una gota que cae y que tras molestar en alguna parte entre los oídos y el pecho, sólo se ve superada por el cansancio creado por el dolor y el vacío, y en honor a ese cansancio, la tortura se vuelve ruido blanco y nos permite dormir.
Sunday, November 5, 2023
Esperanza
Si en el reino del silencio
tu sonrisa me ilumina,
no habrá guerras ni montañas
que no libre hasta la cima.
Si en el ánfora repleta
aún veo tu reflejo,
será tu néctar mi meta,
y tus pupilas mi espejo.
Y si en la noche calladano hay espacio que me invite,silenciosa aguardaréa que el vacío se habite.
¿Por qué florece mi pechocon la ciencia de esperar?Porque al fin de esta paz•ciencia,sueño verme en tu mirar.
Saturday, July 22, 2023
Cuenta regresiva
nueve noches de vigilia,ocho sueños en el aire,siete años de intentarlo,seis esfuerzos ya fallidos.cinco signos evidentes,cuatro nuevas esperanzas.Tres pruebas sobre la mesa(dos de ellas concluyentes),y una mancha ensangrentadaque me dice nuevamente,que no habrá nido ni esperay me arrebata del vientreese abrazo tiernoque sin existir, dueleen esta cuenta regresiva.
Tuesday, August 30, 2022
En Paz...
Sunday, October 10, 2021
Encontrados en la oscuridad.
Thursday, January 22, 2015
Si Te PuDieRa MeNTiR...
Monday, April 2, 2012
En el fundamento del amor...
Wednesday, July 29, 2009
Como en un suspiro...
Cuando ya su vida estaba condenada a terminarse de una horrible forma, gracias a la infección que le ocasionó la amada mujer que finalmente murió en sus brazos, Oscar sintió que debía vengarse de todos por su inefable desgracia. Los libros de terror que leyó durante su juventud le sirvieron para maquinar su plan, y así comenzó a buscar todo cuanto le haría falta: atuendo adecuado, guantes, el arma perfecta y la actitud de no tener absolutamente nada... Nada que perder.Poco y nada había en su persona de aquellos días en que una mano tibia cogiendo la suya bastaba para que el mundo se tornara feliz. En su desordenada, sucia y húmeda habitación, se preparaba para su primer ataque. A momentos, sin embargo, sentía haber olvidado algo importante. Se trataba del amor por sí mismo, que, pisoteado y agonizante, se manifestaba a él a través de esa picosa sensación de haber olvidado algo.
Entre los restos de ropa y basura de su habitación, Oscar dio con una hoja suelta que llamó poderosamente su atención (es extraño cómo algunos sucesos que en lo cotidiano pueden parecer insignificantes, en el momento adecuado pueden producir conmociones de magnitudes siderales). Vaciló antes de tomarla, y leyó:
"Nunca me acostumbraré a tu ausencia".
Reconoció su propia letra en la hoja, pero ésta parecía más diáfana... era de otro tiempo, otra etapa. Se quedó perplejo mirando el papel. Lo leyó muchas veces... tantas y tan concentradamente, que ni siquiera notó cuando la tinta comenzó a correrse al caer dos lágrimas. Sintió un quiebre dento de sí, y viajó muy lejos sin moverse, se enfrentó a espectros y monstruos aterradores, en fin, se arrepintió de ser quien era en ese momento.
Por breves segundos, volvió a ser ese ser feliz que fue, y, por breves segundos también, desistió de su idea. Sólo por breves segundos. Luego se adecuó a su nueva realidad, preparó el resto de sus cosas, y cerró tras de sí la puerta de su habitación, su casa, lo que quedaba de su amor, y se fue.
Wednesday, April 9, 2008
DeL oTRo LaDo De La HiSToRia...
Mi bella, mi preciosa, mi dulce princesa; por favor préstame un poco de atención. Estos años a tu lado han sido maravillosos, eres tan dulce, tan buena, tan tierna, tan radiante... Pensarte me emociona, y tu dulzura se queda en mi garganta como un atascadero que no logro evitar, que me duele y me cobija en todo aquello que eres tú, grácil y suave, como el oleaje que me dedicaste cuando me dijiste, en un abrazo cálido y con lágrimas en los ojos, que me amabas con todo tu ardiente y frágil corazón.Has vivido cosas que no mereces, mi vida. No imaginas cuán impotente me siento de no haber paliado ese dolor incluso antes de conocerte. Esa calidez tan linda que llevas en tu forma de mirar, de sonreír y perdonar, de pronto se opaca ante los recuerdos de esa soledad que viviste producto de la incomprensión de la familia sanguínea a la cual nunca perteneciste. Ellos se golpeaban, sí, y te golpeaban también. Golpeaban tus mejillas y tu autoestima; golpeaban con ello tus esperanzas y tu inocencia; golpeaban también tus ganas de vivir, y quizás por esa razón fue que te conocí tan escondida en tu mundo, tan oculta a los ojos de todos, tan guardiana de la poca luz que te quedaba, de esa mínima esperanza que fortalecías sólo de vez en cuando, para que no te doliera la soledad.
Y en eso aparecí. Me deslumbraste sin saberlo; tu suave andar como de oleaje, tu perfil sereno, tus sorpresas que alegraban mi día... Recuerdo cuántas veces te miré sin que lo notaras. Recuerdo que quedó plasmado en mi memoria tu gusto por las letras. Me valí de eso para deslumbrarte como tú lo hiciste conmigo. Maravillosamente lo logré, y la luz tenue que guardaba tu corazón se volvió una hoguera, y te vi en todo tu esplendor. Tus besos dulces, tus ternuras cotidianas, tu suave cuerpo, tu apasionada entrega. Te potenciaste, volviste a creer en ti. Quisiste vivir, y tus mejillas, sonrosadas tantas veces por tantas bofetadas, se sonrojaron ante nuestros cómplices recuerdos, nuestros códigos, nuestro lenguaje en común.Mi pequeña, si te amé cuando te conocí, tanto más te amé cuando volviste a brillar. Te admiré, porque vi que saliste adelante con la sola fuerza de tu melodioso amor. Tu vida era otra, todas tus penas anteriores se volvieron fuerza, fuerza que me revitalizaba, porque sabía que eras feliz... que yo te había hecho feliz.
Mi querida, mi amada, luego de eso te empecé a fallar. Te obligué a que tuvieras una imagen distinta... Me obligué también a ser diferente. Debiste entender que algo en mí había cambiado, que lo nuestro no podía ser como estaba siendo hasta entonces... Y vi la paciencia que me tuviste, el amor que me ofreciste para fortalecerme en el dolor. Con toda la fuerza que había en tu corazón, que parecía un torrente sin intenciones de agotarse, me abrazaste mil veces, y mil veces me recordaste cuánto me amabas. También agoté tu paciencia, porque no puse de mi parte. Te hice llorar tantas veces, tantas como me pediste que me alejara y te dejara tranquila. Era en esos momentos yo quien se desesperaba. Agobiaba tu teléfono, te enviaba cartas, te buscaba aún en los lugares en que sospechaba que pudieras estar... Luego te tenía, en mis ojos, en mis brazos, en mi cuerpo... Y te volvía a fallar.Dulzura, fueron más de tres años en lo mismo. Cada vez que aceptaste mis reglas, esas reglas que ahora me coartan tanto como al principio, fui yo quien las rompió. Eras -eres- irresistible... en tu ternura, en tu voz, encuentro el refugio que tampoco tuve en mi niñez. Me vuelves pueril, y luego de eso estoy a tu merced... Siempre para volver a fallarte.
Perdiste tanto, arriesgaste tanto por mí. Enfrentaste todo cuanto se podía enfrentar. No comprendí cómo tuviste tanta fuerza para hacerlo. Yo no hubiera podido, no pude... perdiste seres queridos en ese camino, pero no importaba: Tu alma se encontraba abandonada a la intemperie en medio de la lluvia, y sólo yo vi que era hermosa detrás del barro que la cubría. Te tomé en mis brazos, te di calor y abrigo, te hice cariño, te miré con amor. No, no pienses eso... Nunca sentí lástima por ti. Tu luz es demasiada como para atreverme a creer que estoy por sobre ella.
Querida, amada, perdóname por amarte tanto, y fallarte así; perdóname por el daño que te he hecho. Luego de tantas crisis, tantas lágrimas, tanto dolor y tanta esperanza desesperada, siento que caíste más bajo de lo que ya estabas cuando te conocí. Entiéndeme... Te amo con todo mi ser... ¿Cómo no amarte, si eres una luz que se reparte generosa entre los demás?
No llores, por favor. Esto me cuesta más a mí que a ti. Siempre me costó más: Me costó porque nunca proyecté que fuéramos a sentir tanto... No fue un error el sentimiento, sino la forma de expresarlo, compréndelo... Me costó porque siento que podremos ser felices de otro modo... No sigas llorando, por favor... Me costó porque mi imagen se hubiera manchado a tu lado... No me llames egoísta, te lo pido... Me costó porque hay parámetros que obedecer... Por favor, no sigas llorando, no dudes que te amo... Me costó porque eres irresistiblemente adorable, y por eso no pude poner freno cuando tú me lo pediste alguna de esas tantas ocasiones... No me pidas que me quede, no lo hagas... Me costó porque CReo Que SeRé más feliz siendo madre, con un esposo y una imagen familiar que proyectar.Saturday, February 9, 2008
Zigzag amoroso...
Para amarse, Cándida y Ángel se recorrieron gradualmente en las cuatro habituales etapas: Miradas, Boca, Manos, Cuerpo...
Enamorarse a primera vista fue cosa necesaria.
Su conversación y sus besos les otorgaron la mutua certeza.
Las caricias de uno eran la fuente del deseo y el placer del otro.
Y al intimar, nunca una entrega fue más intensa y plena.
Curioso. Para desamarse, recorrieron las mismas cuatro etapas:
Rencor y desprecio se acusaban en sus ojos. Aunque era un mudo reproche la mayoría de las veces.
Las palabras hirientes intensificaron las miradas, y pronto se hicieron poco.
Empujones, manotazos... Puñetazos finalmente.
Cuerpo... ¿Cómo decirlo? Cándida nunca le perteneció tanto como en aquella última vez: Íntimamente en sus brazos, como hacía mucho que no estaba, concluía degollada y víctima de su amado Ángel, quien luego se ahorcó.Afinidad estelar.
Era obvio que no íbamos a poder ser amigas toda la vida. A fin de cuentas, yo soy Escorpio y tú una zorra malparida hija de las mil putas.
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Mi cerebro, tu remanso (o quizás tu vía de escape de este mundo, ¡qué descanso!); para tu alma es un entrape. Tu refugio, mi regazo; cual si...
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Me tomó más de un mes lidiar con mis sentimientos. Quizás porque desde alguna vereda impronunciable, me costaba aceptar que había puesto mi ...






















