Tuesday, June 24, 2025
Split.
Wednesday, April 9, 2025
Orgasmo (Parte II)
Aterrizo por fin en tu pelvis. mis masajes vuelven a ser caricias pero comandadas por mis uñas. Es ese sutil tacto, y no la temperatura de mis manos, el que invade toda el área de tus caderas con un manto de piel de gallina. Abres tus piernas para darme espacio, en medio de tu agitada respiración. Reposo la yema de mi pulgar en tu periné mientras las uñas de mi otra mano acarician tus testículos y envuelvo finalmente con mis dedos tu miembro duro. Presiono y subo con mi mano la piel que te envuelve. Relajo la presión y la vuelvo a bajar. Repito el movimiento mientras mis dedos se humedecen de la miel que liberas.
Monday, February 17, 2025
A long-term dream
Gerald woke up that morning with a certain sense of nostalgia for the times in the past that, in the light of the happy present, had taken a bittersweet tone because they were the seed of today. He remembered moment he met Clara five years ago and gradually fell in love with her sweet ways, maternal voice, childlike spirit, and wise reflections. Gerald went through the passages of his memory of how he was so moved when he realized how deeply she was penetrating his heart, that he devised ways to get closer to her, to be part of her routines, to bond with her and for it was his name, and no one else's, the one she would pronounce in her moments of greatest anguish and also in her most intimate pleasures.
Gerald smiled. He found it hard to believe that everything yesterday had yielded its fruits in such a perfect way, as if it had been destined to happen from the beginning. He looked at Clara lying next to him, still not waking up. He whispered softly, "Good morning, my love," and ran his nose and breath over her neck. Clara's shudder (and his own) invited him to continue. Clara could barely open her swollen eyes after realising that that day, like every day for the past 3 years, she woke up again tied to the bed and subjected to the intentions of that monster whose name or face she had never met before the sombre afternoon when she was torn away from her husband and children. Barely breathing, she let him finish; the last time she tried to defend herself, he had beaten her almost blind.
Gerald ended up elevated in his pleasure... how beautiful sex with love is. As for Clara, he had faith; he had loved her for five years now and eventually, she would let down her guard to love him as he deserved, as he had earned, as he had sought to be loved since that afternoon when his own mother was torn away from him and he never saw her again.
Un sueño a largo plazo
Gerald despertó esa mañana con cierto dejo de nostalgia por los momentos del pasado que, a la luz del feliz presente, adquirían un matiz agridulce por ser la semilla del hoy. Recordó cómo había conocido a Clara cinco años atrás y cómo se enamoró gradualmente de sus formas dulces, su maternal voz, su espíritu de niña, sus sabias reflexiones. Gerald recorrió en los pasajes de su memoria cómo fue tanta su conmoción al darse cuenta de lo profundamente que ella estaba calando en su corazón, que ideó formas de acercarse a ella, de ser parte de sus rutinas, de vincularse con ella, y de que para ella fuese su nombre, y el de nadie más, el que pronunciara en sus momentos de mayor angustia y también en sus placeres más íntimos.
Gerald sonrió, le costaba creer que todo el ayer hubiese rendido sus frutos de manera tan perfecta, como si hubiese estado desde el principio destinado a suceder. Miró a Clara, quien yacía a su lado aún sin despertar. Susurró dulcemente "Buenos días, mi amor", y recorrió su cuello con su nariz y aliento. El estremecimiento de Clara (y el suyo propio) lo invitaron a continuar. Clara apenas pudo abrir sus hinchados ojos tras darse cuenta de que ese día, como cada día de los últimos 3 años, despertaba nuevamente atada a la cama y sometida a las intenciones de ese monstruo cuyo nombre o cara jamás conoció antes de la sombría tarde en que fue arrancada de su esposo e hijos. Sin respirar apenas dejó que él terminara; la última vez que intentó defenderse la dejó casi ciega a golpes.
Gerald terminó encumbrado en su placer... qué hermoso es el sexo con amor. En cuanto a Clara, él tenía fe; la había amado por ya cinco años y eventualmente ella bajaría su guardia para amarlo como él se lo merecía, como él se lo había ganado, como él buscaba ser amado desde aquella tarde en que su propia madre le fue arrancada y no volvió a verla jamás.
Friday, February 14, 2025
Sinister tales 7
Julia took a breath and reminded herself that no matter how much she tore her hands apart as she made her way through the earth, silence was essential. She resumed the task -started several hours ago and planned for months- somewhat stunned by how the events that led her to this moment and place had occurred. She barely remembered her life before this project began; the only clear thing was the destination to which this hole would lead her. She smelled the damp earth mixed with her blood and vomited. She felt that perhaps it was better this way and this feeling made her wonder if she would reach her own limit before reaching her destination.
She continued without resting for another hour when she felt she touched something hard. Her heart started beating wildly. She confirmed through the touch that this was exactly what she was searching for. When she found the edge she had studied to the point of being able to recognize it with her eyes closed (or in complete darkness, as she was now), Julia used the crowbar she brought with her to pry off the corner.
A nauseating and penetrating smell told her that she had opened the cover. She removed the earth around it so that nothing else would stand between her and her goal. With the surroundings now clear, she finished opening the box and breathed in the air that finally gave her the freedom she so desperately sought. She took the small, tiny figure from inside the box and cradled it in her arms while whispering a sad lullaby... Julia understood that the pact with the love of her life was until death did them part, but her bond as a mother would transcend any limit: physical or spiritual; of sanity or madness; and of life or death.
Cuentos siniestros 7
Thursday, February 13, 2025
Sinister tales 6
The soldiers approached the town with a clear mission: Help them all. After two decades, the dictatorship had reached an inflexion point; the misery was so great that people had lost their sense of humanity on a structural level, and worldwide authorities considered it was time to mediate. The crowd approached them so vehemently for food that the soldiers had to show their threatening weapons to appease them. Once they managed the situation, they proceeded to provide them with food.
One young soldier, a trained sniper, was sent to investigate the situation in the deepest corners of the town. He would then have to report anything he saw or experienced. He walked carefully through the empty village without letting go of his weapon. "Poor people", he thought, "they're all over there getting food." Further down the road, he saw a little girl crying. She was alone, maybe 4-5 years old, in an advanced state of malnutrition, and covered by improvised garments.
He put the gun aside so as not to scare her and approached her in a friendly tone. The girl wouldn't stop crying but still walked to him and snuggled into his arms. "Who could have forgotten you? Are they really this hungry?" The soldier smelled her tender skin and a deep dark desire, only conceivable in the most absolute impunity, took over his mind and flesh. He tore away the girl's clothes and got rid of his uniform before breaking into her. There was no time for the latter: A sudden mob surrounded him and tore him to pieces without giving him any time to react, or even understand what was happening. Their Supreme Leader was right when he told them that if they were patient, their hunger would be satisfied. A much deeper feeling also felt right at that moment: Of all possible evils that rule the world, some are way more bearable than others.
Cuentos siniestros 6
Los soldados se acercaron al pueblo con una misión clara: ayudarlos a todos. Después de dos décadas, la dictadura había llegado a un punto de inflexión; la miseria era tan grande que la gente había perdido el sentido de humanidad a un nivel estructural, y las autoridades mundiales consideraron que era hora de mediar. La multitud se les acercó con tal vehemencia en busca de comida que los soldados tuvieron que mostrar sus armas amenazantes para sosegarlos. Una vez que manejaron la situación, procedieron a repartir los alimentos.
Un joven soldado, francotirador entrenado, fue enviado a investigar la situación en los rincones más recónditos del pueblo. Luego tendría que informar de todo lo que viera o experimentara. Caminó con cuidado por el pueblo vacío sin soltar su arma. "Pobre gente", pensó, "todos están allá recibiendo comida". Más adentrado en el camino, vio a una pequeña niña llorando. Estaba sola, tal vez de 4 o 5 años, en un avanzado estado de desnutrición y cubierta con prendas improvisadas.
Dejó el arma a un lado para no asustarla y se acercó a ella en un tono amistoso. La niña no paraba de llorar, pero aun así caminó hacia él y se acurrucó en sus brazos. "¿Quién pudo haberte olvidado? ¿De verdad tienen tanta hambre?" El soldado olió su tierna piel y un profundo y oscuro deseo, solo concebible en la más absoluta impunidad, se apoderó de su mente y su carne. Le arrancó la ropa a la niña y se deshizo de su uniforme antes de romperla a ella. No hubo tiempo para esto último: una multitud repentina lo rodeó y despedazó sin darle tiempo a reaccionar o siquiera entender lo que estaba sucediendo. Su Líder Supremo tenía razón cuando les dijo que si tenían paciencia su hambre sería saciada. Un sentimiento mucho más profundo se apoderó de ellos en ese momento: de todos los males posibles que gobiernan el mundo, algunos son mucho más soportables que otros.
Wednesday, February 12, 2025
Sinister tales 5
Sandrine admired her best friend Lily so much, that she wanted to spend all her free time hanging out with her. She loved Lily's support, love, wise points of view (that Lily would modestly claim she has learned by making infinite mistakes first), and resilience.
Sandrine wanted to be like Lily, so she started dressing like her, talking like her, befriending her friends, dating the guys Lily had dated, and appropriating Lily's traits and quirks as if they were hers.
When this wasn't enough, Sandrine wanted to own Lily, so she started texting her daily and hourly, at any time, day and night.
When Lily traced boundaries Sandrine wanted to punish her, so he pushed every bottom she knew Lily had after a lifetime of friendship.
When Lily went zero contact, Sandrine claimed to everyone who wanted to listen that Lily ruined her life, manipulated her and brought her to suicidal thoughts.
When all of these failed and Lily maintained her distance, Sandrine wanted to become Lily (that way she would never reject her again), so she went to her place to slash her skin head to toe, wide open, to get inside her.
When stepping into the shower, exhausted after such a long day, Lily added a proverb to her list of learnings: "Never mess with the devil if you don't want to see the consequences". She let the warm water run over her fiercely scratched body. "One more stripe on the tiger”, she said smiling, and yawned before going straight to bed. Tomorrow it would start very early with all the cleaning and burying that there was to... What a nuisance it is to add unexpected tasks to your pending list.
Cuentos siniestros 5
Sandrine admiraba tanto a su mejor amiga Lily que quería pasar todo su tiempo libre con ella. Le encantaba el apoyo, el amor, los sabios puntos de vista de Lily (quien modestamente afirmaba que los había aprendido cometiendo infinitos errores primero) y su resiliencia.
Sandrine quería ser como Lily, así que comenzó a vestirse como ella, a hablar como ella, a hacerse amiga de sus amigas, a salir con los chicos con los que Lily había salido y a apropiarse de los rasgos y peculiaridades de Lily como si fueran propios.
Cuando esto no fue suficiente, Sandrine quiso ser dueña de Lily, así que empezó a enviarle mensajes de texto a diario y cada hora, a cualquier hora, de día y de noche.
Cuando Lily puso límites, Sandrine quiso castigarla, así que presionó cada botón que conocía de Lily después de toda una vida de amistad.
Cuando Lily cortó contacto con ella, Sandrine afirmó a todo el que quisiera escucharla que Lily arruinó su vida, la manipuló y la llevó a pensamientos suicidas.
Cuando todo esto falló y Lily mantuvo la distancia, Sandrine quiso convertirse en Lily (así no volvería a rechazarla jamás), así que fue a su casa para faenar su piel de pies a cabeza y de par en par, con el fin de entrar en ella.
Cuando entró a la ducha, agotada después de un día tan largo, Lily añadió un proverbio a su lista de aprendizajes: "Nunca te metas con el diablo si no quieres ver las consecuencias". Dejó que el agua tibia corriera sobre su salvajemente arañado cuerpo. "Una raya más al tigre", se dijo sonriendo, y bostezó antes de irse directo a la cama. Mañana empezaría muy temprano con toda la limpieza y el entierro que hacer... Qué fastidio es añadir tareas inesperadas a tu lista de pendientes.
Tuesday, February 11, 2025
Sinister tales 4
Cuentos siniestros 4
Claudia había conocido a su instructor de baile, James, dos años atrás. Era el hombre más elegante y de buenos modales que había visto; acarreaba con él una sonrisa que parecía de revista y unos ademanes como sacados de un manual. Tal vez por eso Claudia no dio crédito cuando James empezó a escribirle a menudo sobre temas que poco tenían que ver con baile, y empezó a acarrear una sonrisa torpe a lo largo del día a la espera de sus mensajes y sus atenciones. A su primera cita fue con un nudo ciego en su estómago, e hizo un esfuerzo consciente para no desmayarse cuando la besó por primera vez. Tal vez por eso fue tanta la decepción que sintió no bien cruzó la puerta de entrada a la casa de James y -a pesar de cualquier persuasión o súplica- éste, brutalmente, la tomó... ella lo deseaba, así que él no necesitaba llegar a eso. Claudia salió de su casa con un dolor infinito en el cuerpo y en el alma. Impotente, a sabiendas de que nadie le creería, el único consuelo a sus tibias lágrimas era la sangre rodando por sus mejillas y los trozos de carne todavía fresca en su daga... No está de más tomar precauciones; a fin de cuentas, una nunca termina de conocer a la gente.
Monday, February 10, 2025
Sinister tales 3
Sarah was, trait by trait, everything Christian wanted to have: Her free spirit, clever mind, and innocent heart wouldn't stop amazing him. Christian had everything Sarah dreamed of: a loving and unconditional family, an accepting circle, and the opportunity to develop freely who he was, not who he had to be. Maybe that is why they matched so quickly; Sarah felt confident enough to trust a man who had such level of support around him. Christian was looking forward to having what Sarah was and sharing her with his family: not really often you have such brain and heart, so these were a promise for a fine delicatessen to enjoy until the very last crumb and the very last bone.
Cuentos siniestros 3
Sarah era, rasgo por rasgo, todo lo que Christian quería tener: su espíritu libre, su mente inteligente y su corazón inocente no dejaban de sorprenderlo. Christian tenía todo lo que Sarah soñaba: una familia amorosa e incondicional, un círculo que lo aceptaba y la oportunidad de desarrollar libremente quién era, no quién tenía que ser. Tal vez por eso se acoplaron tan rápido; Sarah se sentía lo suficientemente segura como para confiar en un hombre que tenía tal nivel de apoyo a su alrededor. Christian estaba ansioso por tener lo que Sarah era y compartirla con su familia: no es realmente común tener tal cerebro y corazón, por lo que estos eran una promesa de una delicatesse muy fina a disfrutar hasta la última miga y el último hueso.
Sunday, February 9, 2025
Sinister tales 2
Little Lisa took her own life at the age of 13. Her mother found her when trying to enter her room to put away clothes and noticed he girl's lifeless body barricading the door. When they tried to find out the reasons for her death, they turned to the girl's immediate surroundings: At school, her classmates talked about how much she cried in class and the strong smell of vomit she had; her teacher, sobbing, said that Lisa was the best student and the sweetest girl she had ever met in her career; her mother, who appeared to the world as kind and committed, questioned whether hitting her with everything she could had been the best method to educate her; and her father, in heartbroken silence, swore to himself that he would not allow Lisa's little sister to have the same tragic end... so he would visit her only one night a week and not every night, as he did with Lisa.
Cuentos siniestros 2
Saturday, February 8, 2025
Sinister tales 1
Cuentos siniestros 1
Wednesday, October 25, 2023
Gorjeo de primavera.
- ¿Nooooo hueís?
- En serio hueón, mira, allá están, le dejó la chaqueta entera cagá. Y ahora el viejo se va echando chuchás.
- Y se lleva la bolsa con el pan, hueón. Puta la Gaviota culiá.
(Se asoma el cahuinero de más atrás)
Monday, June 12, 2023
Story of my Duocrush (or "Love in the Time of Duolingo").
Monday, January 16, 2023
.Ciudadano ejemplar.
Wednesday, May 6, 2015
Vuelo interrumpido.
Tenía seis años. Me encontraba en el patio trasero de mi casa, llorando por uno de los tradicionales castigos arbitrarios que solía recibir de mis principales fuentes de amor y seguridad. De pronto, una triste escena era representada frente a mis ojos. Una mariposa salía de su crisálida, pero mientras una de sus alas se erguía orgullosa, la otra parecía atrofiada y oscura. Me quedé con polvillo naranja entre mis dedos. Segundos después, me obligaban a entrar a casa para una nueva paliza. Nunca más supe de la mariposa.
Hoy, casi treinta años después de aquel incidente, vi un vídeo sobre el nacimiento de otra mariposa. Al salir de la crisálida, sus alas también eran negras, y a los pocos minutos se extendieron de forma natural y le permitieron emprender su vuelo.
Al parecer, debí dejarla, jamás debí tocarla para apurar su huida.
Al parecer, no logré volar.
Monday, July 9, 2012
Apología de una mujer feliz
Thursday, April 19, 2012
Cotidianidad cristalizada.
Monday, May 30, 2011
Diagnóstico inesperado.
"Trastorno adaptativo", dijo finalmente.
Entonces la maté.
Monday, August 3, 2009
Sine die...
Me dejaste en tu departamento del piso 6 con una confianza que no terminaba de asombrarme. Me diste las indicaciones cotidianas antes de irte: "saca lo que gustes del refrigerador", "la llave de la ducha tiene una maña, ten cuidado al cerrarla", y también una advertencia: "ah! y trata de ignorar los ruidos que escuches cuando intentes dormir; como este lado del edificio da a la esquina, lamentablemente se oye fuerte el escándalo que hacen las prostitutas en la calle". Luego de eso, te despediste con un abrazo tan puro como tu mirada, me dejaste una copia de tus llaves por si salía y te fuiste.Me dejabas en tu espacio, sola, luego de varios meses en que no lo estuve en ninguna parte, y confiabas en la promesa que te hice de no volverlo a intentar. Encontrarme desvanecida e intoxicada no fue grato para quienes lo supieron. Que me encontraran a tiempo, no fue grato para mí. Sin embargo, soy una mujer de palabra, y no volvería por ningún motivo a "hacerme ese daño", como todos decían.
Tomé un baño y cerré la ducha del modo que me sugeriste. Me puse a leer algo y al poco empecé a cabecear. Me despertaron los gritos cuyo contenido era evidentemente de las mentadas prostitutas. Insultaban a los conductores que les gritaban cosas. Me acerqué al balcón de tu habitación y miré: se paseaban como leonas en celo por la esquina, moviendo las caderas, las pelvis, las carteras... Subían sus diminutas faldas y bajaban sus escotes y su dignidad.
Miré la escena con un horror morboso por algunos minutos. Luego de eso, me dirigí con mi cartera al espejo que había frente a tu lavamanos y saqué mi cosmetiquero; me maquillé pronunciadamente, resalté los ojos con un azul intenso y los labios con un rojo carmesí. De mi bolso con ropa saqué unas medias caladas, una falda pequeña, una blusa colorida. Me vestí procurando correr levemente con la blusa parte del maquillaje (esa acción le dio a mi apariencia el toque que esperaba). Tacos, los que usaba en ese momento (el calzado digno se puede arruinar con mucha facilidad con el atuendo indicado). ¿Perfume? Exceso del mío simplemente. Mi cabello, usualmente suelto, se recogió con varias horquillas. Me sentía nerviosa, pero estaba lista. Tomé tus llaves (sí saldría, por supuesto que saldría) las puse en la cartera, y cerré tu puerta tras de mí.Bajé con rapidez, tu conserje me miró, pero dudo mucho que haya reconocido al dulce rostro que entró al edificio contigo detrás de todo ese maquillaje. Me acerqué a las leonas con algo de nerviosismo por el posible rechazo. Me ignoraron, y con eso me bastó. Es cierto, te prometí a ti y a todos que no volvería a intentar quitarme la vida, pero no hablé nunca sobre dejárselo al destino. Sonreí mientras un vehículo se detenía a mi lado: mi plan estaba en marcha, lo demás sólo sería tiempo y paciencia.
Wednesday, July 29, 2009
Como en un suspiro...
Cuando ya su vida estaba condenada a terminarse de una horrible forma, gracias a la infección que le ocasionó la amada mujer que finalmente murió en sus brazos, Oscar sintió que debía vengarse de todos por su inefable desgracia. Los libros de terror que leyó durante su juventud le sirvieron para maquinar su plan, y así comenzó a buscar todo cuanto le haría falta: atuendo adecuado, guantes, el arma perfecta y la actitud de no tener absolutamente nada... Nada que perder.Poco y nada había en su persona de aquellos días en que una mano tibia cogiendo la suya bastaba para que el mundo se tornara feliz. En su desordenada, sucia y húmeda habitación, se preparaba para su primer ataque. A momentos, sin embargo, sentía haber olvidado algo importante. Se trataba del amor por sí mismo, que, pisoteado y agonizante, se manifestaba a él a través de esa picosa sensación de haber olvidado algo.
Entre los restos de ropa y basura de su habitación, Oscar dio con una hoja suelta que llamó poderosamente su atención (es extraño cómo algunos sucesos que en lo cotidiano pueden parecer insignificantes, en el momento adecuado pueden producir conmociones de magnitudes siderales). Vaciló antes de tomarla, y leyó:
"Nunca me acostumbraré a tu ausencia".
Reconoció su propia letra en la hoja, pero ésta parecía más diáfana... era de otro tiempo, otra etapa. Se quedó perplejo mirando el papel. Lo leyó muchas veces... tantas y tan concentradamente, que ni siquiera notó cuando la tinta comenzó a correrse al caer dos lágrimas. Sintió un quiebre dento de sí, y viajó muy lejos sin moverse, se enfrentó a espectros y monstruos aterradores, en fin, se arrepintió de ser quien era en ese momento.
Por breves segundos, volvió a ser ese ser feliz que fue, y, por breves segundos también, desistió de su idea. Sólo por breves segundos. Luego se adecuó a su nueva realidad, preparó el resto de sus cosas, y cerró tras de sí la puerta de su habitación, su casa, lo que quedaba de su amor, y se fue.
Saturday, February 9, 2008
Zigzag amoroso...
Para amarse, Cándida y Ángel se recorrieron gradualmente en las cuatro habituales etapas: Miradas, Boca, Manos, Cuerpo...
Enamorarse a primera vista fue cosa necesaria.
Su conversación y sus besos les otorgaron la mutua certeza.
Las caricias de uno eran la fuente del deseo y el placer del otro.
Y al intimar, nunca una entrega fue más intensa y plena.
Curioso. Para desamarse, recorrieron las mismas cuatro etapas:
Rencor y desprecio se acusaban en sus ojos. Aunque era un mudo reproche la mayoría de las veces.
Las palabras hirientes intensificaron las miradas, y pronto se hicieron poco.
Empujones, manotazos... Puñetazos finalmente.
Cuerpo... ¿Cómo decirlo? Cándida nunca le perteneció tanto como en aquella última vez: Íntimamente en sus brazos, como hacía mucho que no estaba, concluía degollada y víctima de su amado Ángel, quien luego se ahorcó.Afinidad estelar.
Era obvio que no íbamos a poder ser amigas toda la vida. A fin de cuentas, yo soy Escorpio y tú una zorra malparida hija de las mil putas.
-
Mi cerebro, tu remanso (o quizás tu vía de escape de este mundo, ¡qué descanso!); para tu alma es un entrape. Tu refugio, mi regazo; cual si...
-
Me tomó más de un mes lidiar con mis sentimientos. Quizás porque desde alguna vereda impronunciable, me costaba aceptar que había puesto mi ...








