Sunday, December 21, 2025

Estrellitas y duendes...



Desayunábamos. El olor del mar fuera de la ventana y el olor marino de Carolina Herrera en la proximidad inmediata de tus muñecas. Sostenías mi mano y besabas su dorso mientras proferías las palabras imposibles de citar. Entendíamos con claridad que, en ese momento y con todas las circunstancias encima, todo el amor del mundo aún no era suficiente. 

Miré tus ojos marrones y la cicatriz de tu frente que tantas veces besé y acaricié. El dolor era tan profundo que no era capaz de procesarlo, contemporáneo además como era en ese momento a otros dolores y otras puertas que se habían cerrado en mi corazón ya. Con el tiempo y la innumerable secuencia de dolores que al mismo tiempo apagaron todos mis sistemas más de una vez, comprendí que por esa razón aquella mañana no logré sentir absolutamente nada. 

Por toda reacción, comencé a cantar en un susurro...

Viviré en tu recuerdo
como un simple aguacero
de estrellitas y duendes;
vagaré por tu vientre
mordiendo cada ilusión.

Vivirás en mis sueños
como tinta indeleble,
como mancha de acero.
No se olvida el idioma
cuando dos hacen amor.

Vi cómo tus ojos se llenaban de lágrimas y cómo tú llenabas el silencio con tus sollozos. 
Y yo seguía sin sentir nada.

Sin embargo, al día de hoy cada verso, cada significado, cada momento evocado por esta canción aún van cargados de un profundo amor y una amorosa nostalgia. Quizás compartíamos en ese momento y de forma inexplicable ese dolor, el amar y saberse no amado de vuelta. No había forma en que los caminos que habíamos decidido transitar para amarnos pudieran jamás converger para vivirnos como creíamos merecer.

No amar, o no ser amado lo suficiente o en la forma esperada, va atado a una forma de morir. 
La de morir en el amor...

¿Lo bello? 
Se renace. 
Se re•siente. 
Se vuelve a amar. No como una renovación a través de un ciclo que se inicia (aunque sí se inicia), sino más bien como una superposición de sentires (y es que me toca aceptar que hay personas que me marcaron tanto, que permanecerán en mi mente hasta que olvide mi nombre; en mi corazón hasta su latir se apague, y en mis huesos hasta que deje en absoluto de moverme).

Floreciente y luego marchito, el Paz•siente tono de tu voz y los retazos que me quedan de lo vivido en la memoria, me constituyen en lo que soy y en lo que entrego.

Gracias por tus mejillas y por tus muñecas perfumadas.
Y por esta canción, entre tantas otras 𝄞♪♫♩♬


1 comment:

Homesick

Homesick  (How meta) The moment is already gone, running faster than ourselves  (or even our awareness of it); the people that Life brought ...