Tuesday, July 4, 2023

Perturbaciones I

Es difícil hablar de lo que nos enoja. 
Precisamente por eso, porque nos enoja.

Ahora, a sabiendas de que enoja, hagamos el ejercicio de hablar frente al espejo de lo que nos enoja.
Y deja que la conversación fluya, siempre a sabiendas de que te vas a enojar
(curiosamente, saberlo te permite, de alguna manera, tener control de esa emoción).

Ya sabiendo entonces que nos enojaremos, esa parte está cubierta. No hay nada más que hacer con eso. Hablemos frente al espejo de lo que nos enoja.

Mirándolo.

Mirándome.

Mirándonos.




- Auch! ahora algo duele.
- Respira. 
- (respira) ¡Sigue doliendo!
- Respira de nuevo. Lento y hondo...
- (respira...
   ...dos veces)
   Ok, estoy más tranquilo.
- Va a seguir doliendo.
- ¿más?
- Sí, pero ahora sabes que va a doler.
- No quiero seguir.
- Está bien. Estaré aquí.

Thursday, June 29, 2023

Epifanía


Cuando la línea del tiempo se retrae en sí misma, 
y se vuelve una avalancha de sucesos que se arrojan en masa y se convierten en el peso absoluto de la consciencia que cae como mil rayos al tiempo (y mil estruendos que le suceden);

Siempre quedará ese rotundo instante de luz, 
que permite ver por un segundo el camino y de forma tan diáfana, que se puede trazar y recorrer como el retrato de un rostro mil veces acariciado:

Con los ojos cerrados,
y en medio de toda oscuridad.

Monday, June 12, 2023

Story of my Duocrush (or "Love in the Time of Duolingo").

I met him when I was working my way up among the top players in every weekly Diamond League. For 10 out of 15 minutes of my morning XP multiplier, I got caught under the spell of his black sweater and hipster glasses. I don't know who added whom first, but I do know that whoever it was, was in for a quick surprise when the "X follows you back" notification popped up.

His name was Robert. He was learning Spanish from German while I was learning German from Spanish. That was how, between translations and matching the pairs together, I daydreamed the day we would be sharing a language tandem in the Schengen area.

To impress him I won (once again) the weekly Diamond League competition. That was how he first reacted to the announcement of my first place.

Robert had Duolingo Plus and a flawless streak of over 1,000 days. For every notification that appeared to me, my heart reactions went back. And my actual heart leapt when I saw that the reactions back from him became hearts as well, instead of the standard congratulations for each achievement.

Thus the weeks of our Duoromance continued. Hearts went back and forth on each achievement and each streak milestone met.

One day, his reactions disappeared.

It seemed strange to me the first couple of times, but I decided to keep my reactions consistent so that he could see I was serious about us.

His reactions came back, however, as the standard "like" that you give to any standard contact you follow.

I stopped reacting and sank into the deep well of the eternal love that was not. I lost my essential motivations, and my unease translated (from German to Spanish) into a gradual decline in my gaming quality. I lost my almost 30 weeks in the Diamond League, and like a leap into the void, I found myself free-falling through the Obsidian, Pearl, Amethyst, Emerald, and Ruby leagues before landing on Sapphire.

It was falling down Sapphire when I woke up. I could only go lower if I stopped playing daily, but that would have meant losing the most valuable thing to me: My humble 710-day streak. And if in the middle of my end of the semester and also in the middle of my vacations I was able to maintain my streak, it would survive my broken heart and the rebuff of my Duocrush.

That was how I started to climb back with determination. I won Sapphire without difficulty. I kept going, always on top, through Ruby, Emerald, Amethyst and Pearl leagues; and that's how I earned gems and also positive reactions from my fellow players, who saw me hitting rock bottom and then saw my reborn. Robert also reacted with his standard reactions, but in order to grow, I had to leave that story behind.

Finally, I returned to Diamond after winning the Obsidian League. It was a triumph of dignity, effort, resilience, and streak. Robert gave me a heart but I didn't react; my illusion had been left behind, right in the Sapphire League.

I used a streak protector a few weeks later, but that's already part of another eternal love story that didn't prosper either.

A few days ago, Robert changed his profile photo and turned 1,500 days of streak. Although it is true that the latter was the merit, the heartfelt reaction I gave him was to his hipster glasses and his honey eyes.

Today, he gave me a heart for doing more than 10 lessons in one day.

...I may fall for a second time under the spell of his eyes and glasses... 
But from Diamond, I won't fall again.

Monday, January 16, 2023

.Ciudadano ejemplar.

El señor Makleidung salió de la estación del tren tras maldecir a los putos asquerosos vagabundos que se acoplaban a pedir dinero o un mendrugo de pan. "¿Cuál es la necesidad de estar ahí, tan cerca del mundo decente, con sus olores y dolores? Seguro eligieron esa vida". Siguió caminando, no sin antes escupir la acera junto a un grupo de mujeres de piel distinta y curvas suaves. "Seguro son putas o algo peor". Se avergonzó de la decadencia de las avenidas viejas, donde las luces de navidad se lucían desde hacía semanas y mucho antes de lo previsto; "Extranjeros y sus tradiciones", farfulló, al tiempo que empujaba con su pie a un gato que se le acercó a olerlo. 

La gente le abría paso al verlo andar. "Al menos me respetan", se dijo con orgullo, respingando la nariz y oliendo el frío. Tímidos copos de nieve comenzaban a caer, y se mimetizaban con su piel blanca, el tono plateado de su pelo -que en otro tiempo fue como un campo de trigo en verano- y con sus ojos, cuyo gris era imposible de definir. 

Caminó un par de cuadras más, donde compró unas velas en la tienda que conoció desde niño y que existió por generaciones antes de su venida al mundo. Maldijo las nuevas variedades aromáticas, e insultó al pasar a alguien que, en un tropezado inglés, le preguntó por una dirección "No soy tu guía turístico, y aquí hablas el idioma local", gritó en su lengua madre, y retomó su andar.

No mucho más adelante se trenzó en una discusión con un chico que paseaba a su perro. Juguetón, el animal saltó hacia él y Makleidung de una patada lo hizo retroceder y esconderse detrás del chico, gimiendo. "Mantén a tu puto animal a raya, estúpido". El chico no vaciló en insultar de vuelta y mejor que él. Makleidung siguió su camino sin responderle. 

Directamente. 

"Ya sabrá ese mocoso insolente quién soy, y de la peor manera posible". No sería difícil averiguar quién era y arruinar su vida con solo un par de llamadas.

Llegó casi corriendo a su destino. Ya en la calma de la puntualidad, sonrió amablemente a quienes le esperaban de pie. Tomó su lugar frente a la multitud y reemplazó cuidadosamente su bufanda de pashmina y su abrigo de paño de lana negro y forro de satén por los atuendos sagrados que esperaban por él. Luego se arrodilló frente al banquillo de madera pulida reservado para él, y empezó a susurrar:

"Creo en Dios Padre Todopoderoso,
Creador del Cielo y de la Tierra..."



Wednesday, August 31, 2022

Ubicuidad espontánea

Hoy me dirigí a hacer un trámite en un punto específico de la ciudad. "Calle Random #11" era la dirección, a cuarenta kilómetros de distancia de mi casa y a una hora en transporte público.

Como una de las ventajas de vivir en Suiza es que el transporte público funciona como reloj, planifiqué mi viaje y llegué exactamente en el tiempo estimado. Escribí a la persona con quien debía reunirme y esperé por su respuesta.

- Ya estoy acá, esperaré unos minutos.
- ¡Super! Te abro la puerta. Sube al tercer piso.

Miré al lugar donde me encontraba y no vi nada más que una casa. Miré el mapa para confirmar la calle y miré la casa para confirmar el número antes de responder (muerta de risa y ya entendiendo lo que había pasado):

- Ehm... Creo que no hay tercer piso por acá.
- Calle Random #11
- Sip, la calle y el número están bien, pero aparentemente me equivoqué de ciudad.
- ¿Qué? 
- ¿Qué? 

Google Maps me la hizo de nuevo y me ofreció como primera opción la ciudad del lado (jamás, pero jamás, vi que había otras opciones), mientras que el destino real estaba a menos de 30 minutos de mi hogar. 

Así que nada. Mientras paso el resto del día riéndome de la situación y la torpeza que me llevó a vivirla, añado un nuevo aprendizaje sobre este pequeño país y una nota mental para mí:

No matter what, preguntar por las direcciones con código postal incluido. 
De esa manera, puede que me ahorre el terminar en Polonia en una próxima oportunidad.

Tuesday, August 30, 2022

En Paz...

No me costó reconocer tu nombre resaltando entre la multitud de mensajes que aparecían esta mañana en mi bandeja de entrada. Respondías, con la dulzura que siempre me expresaste, a mi disculpa (que tomó años en llegar) por aquel tiempo en que te amé tan profundamente como te lastimé
(Como nos lastimamos). 

Era otra en aquel entonces, infinitamente más herida y menos consciente de mí misma. Así me conociste y ahí estuviste, acogiéndome y haciendo brillar la luz potencial que veías tras todo ese dolor.

A través de ti, comprendí que un mundo totalmente distinto del que conocía era posible, y para eso, me tocó vivir el dolor de renacer muchas veces y de maneras distintas; primero, desde mi propio paradigma y concepción del amor, y luego, desde la rebelión más grande que pudiese imaginar: cortar mis cadenas y extender mis alas para encontrar, en nuevos horizontes, mi camino hacia la paz y el encuentro conmigo misma.

No me soltaste nunca. 
Ni siquiera cuando me herías. 
Ni siquiera cuando te hería de vuelta.
Ni siquiera cuando intentaba huir de ti.

Imagino que en el fondo sabías que, incluso desde tus heridas (las que traías y yo causaba) y las mías (las que traía y me causabas), era mejor que hubiese durante esos muchos renaceres un pilar junto a mí, alguien que creyese en mí y me acompañase. Sé que también era difícil soltar para ti porque te amé posiblemente con una inocencia e intensidad que nunca jamás se podrá repetir... todo lo que viene después tiene ya experiencia y aprendizaje, y en nuestro caso, éramos dos quienes vivíamos los primeros errores y crecimientos que se pueden vivir junto a alguien. También y por muchas razones fue tu amor, como ningún otro en mi vida, capaz de transformar mi apego más profundo y herido en uno distinto, más dulce, más suave, como leche tibia... ¿recuerdas? :)

Nuestros caminos se separaron, porque todo lo que nace morirá. 
Y está bien, la muerte se puede vivir desde la dulzura de haber vivido.

Y aunque perdonar esa muerte me tomó más tiempo del que quisiera admitir, lo conseguí muchos años después, cuando encontré el sendero hacia mi paz interior. 

Ahora, cada vez que me cruzo con tu recuerdo en la observación del camino recorrido hasta mi presente, sonrío y música viene a mis oídos como si nuestra historia tuviera un soundtrack que marcara cada etapa de todo lo vivido y todo lo sentido...

Eugenia, 
Tendido al Sol
Entre pairos y derivas,
Hoy ten miedo de mí, 
Será que te conozco, 
Just the two of us,
Olvidar,
Blackbird.
Y también Unicornio :)


Sequé las lágrimas que me nublaban los ojos tras el torrente de emociones y recuerdos. Y ahí, con el amor de siempre y de vuelta, me remití a responder en un par de líneas lo que en mi corazón se guardaba:

"Gracias por todo y para siempre.
Estamos en Paz 💕"

Portrait

If I had the ability to draw, I would draw your face as clearly as I would if you were in front of me instead of being miles away. I would start by drawing its unknown outline thanks to the diffuse fog that your long beard offers.

I would draw a semi-frown on your populated and defined eyebrows; a mischievous look in your eyes whose blue I could never define well (perhaps because of the opaque glow that veiled them), and a half-sided smile on your soft and perfect lips.

The full expression would reflect the decision I saw in your eyes the first time you took me by my waist to kiss me in the middle of the height and the darkness.

If I had the ability to draw, I would define your long nose and perfect tip in the middle of that gesture (a gesture that, by the way, would lift your cheekbones and give a certain feline expression to your traits and to the complete attitude).

If I could draw, I would draw your temples with some grey hair, and populate the rest of your hair with wheat fields in autumn... A similar colour would put on your beard, although, to it and its autumn, I would add a red sunset to tint.


If I could draw, however, I still could not fully portray all the details on your face that I have etched on fire, such as the perfume of your cheeks, the softness of your skin, your brief eyelashes or the pearly drops of sweat on your forehead when you made love to me.

No place in the world can portray you, to my eyes, as my memory can. No place in the world, but your own face.

...Who would say that I suffer from face blindness.



Tuesday, April 12, 2022

Despertar


Y de pronto me encontré, confundida por la lluvia que caía. 
Estaba agachada. Las lágrimas caían copiosamente por mis mejillas y se mezclaban con las gotas de lluvia que empapaban mi cara y mi cuerpo desnudo. 

No entendía cómo había llegado hasta ahí; 
pero al mismo tiempo, lo sabía claramente. 
El peso de mis acciones, 
mi dolor, mi culpa, mis miedos más atroces, 
mis sentimientos confusos, 
el tremendo dolor del abandono y el rechazo, 
el amor y el desamor, 
el peso de mi historia, 

Mis raíces... 

Mis raíces y su abandono. 
(El suyo, no el mío, 
pero también el mío). 

Toda mi historia caía copiosamente con la lluvia 
por fin 
hacía todo sentido. 
Mi desesperación, mi ansiedad, 
mi búsqueda por la aprobación de quienes nunca lo merecieron; 
mi desapego de los vínculos que me amaron y cuidaron 
(porque el solo miedo a perderlos ya era insoportablemente doloroso). 
Mi profundo amor y mi herida violencia. 

Todo hacía sentido. 
Dolorosamente, 
vulnerablemente, 
como encontrarse desnudo en medio de una tormenta. 

Un rayo iluminó todo por un instante. 
Un rayo fue todo lo que necesité. 

No sé cómo llegué hasta aquí, 
pero no es eso lo que importa ni lo que me define. 

No sé cómo llegué hasta aquí, 
pero sé quién soy, y sé, 
por fin,
en medio de la más oscura tormenta, 
hacia dónde debo dirigir mis pasos.

Sunday, October 10, 2021

Encontrados en la oscuridad.


Ella tenía ceguera de rostros.
Él sufría ceguera nocturna.

Aunque ambos eran felices, se conocieron en uno de tantos sitios reservados para gente que sufre de soledad crónica.

Ella se enamoró de él cuando su rostro apareció sin esfuerzo en sus recuerdos.
Él se enamoró de ella mientras lo conducía en medio de la oscuridad.

Se descubrieron mejor que nunca cuando hicieron el amor con los ojos vendados.
Y se hicieron conscientes de su amor tras su última noche, mientras cada uno, camino a sus rutinas, lloraba la inminente ausencia.

Ahora ella teme olvidar su rostro...
...y él cierra los ojos para ver su sonrisa en medio de la oscuridad.

Miedo.

Un cigarro quemándose sobre el cenicero,
una huella de labial en el tazón de café.
Una cama deshecha, sábanas aún tibias,
una gota cayendo constante 
y una puerta a medio abrir.

Un despertar en medio del dolor,
un desear haber soñado,
y maldecir la realidad.

.

Miedo.
Eso es la Muerte.

El miedo de entender que el cigarrillo,
una vez apagado, no volverá a encenderse jamás.
Que el tazón con los labios ahora es una reliquia.
Y que hay una cama que ya no quieres hacer,
unas sábanas que se enfriarán,
una gotera que nadie cerrará,
y una puerta que no verá asomarse,
nunca más,
al que se fue.



Friday, December 25, 2020

The imaginary man.


Once, I fell in love with an imaginary man.
He had a beautiful imaginary smile.
And used to look at me with his imaginary eyes.

His imaginary hands
touched my naked skin.
His imaginary lips
whispered an imaginary love.

My imaginary man
was perfect in my eyes.

My imaginary man
fell in love with an imaginary me.

Some day, my imaginary man,
I will meet a real man,
with a real love
for this real and flawless woman.

But that real man won't have
(not even the half)
the heart that my imaginary man 
dropped to the trash can;
that heart that clings like a vine
to continue flourishing.

My imaginary man
didn't see in the dark
(but he saw nothing but darkness in me).


My imaginary man
was just in my head (everyone says).
But they don't understand 
that my imaginary man
(the one I loved just because he's in my mind),
is the same real man that I will never stop loving.

My imaginary man
will never understand how much I loved him.
Or maybe
(just maybe)
he's so imaginary, 
that even though he understands it,
he never really cared.


Wednesday, April 19, 2017

Censo pura sangre.

Se acaba de ir la chica que me censó, un amor ella.

Una de las preguntas (spoiler alert) en la que nos detuvimos fue si me consideraba de sangre indígena. Respondí que sí, que obvio, soy mestiza.

"¿Etnia en específico?", "Un poco de todas, supongo". Por toda respuesta, empezó a enumerar del listado que tenía en el papel.

- La verdad, no sé, pero claramente no soy de una sola raza, la historia de Chile es un indicador evidente de que venimos de un montón de etnias. Quiltros de tomo y lomo, y a mucha honra.

Se quedó mirándome perpleja con el lápiz en la mano.

- ¿Mapuche?
- Sí, claro. Mapuche...

Marcó la casilla al tiempo que me comentaba que, de todo el edificio, fui la única que se declaró mestiza.

Wednesday, May 6, 2015

Vuelo interrumpido.

Tenía seis años. Me encontraba en el patio trasero de mi casa, llorando por uno de los tradicionales castigos arbitrarios que solía recibir de mis principales fuentes de amor y seguridad. De pronto, una triste escena era representada frente a mis ojos. Una mariposa salía de su crisálida, pero mientras una de sus alas se erguía orgullosa, la otra parecía atrofiada y oscura. 

Quise ayudarla. Tuve tantas ganas de que volara que extendí su ala pequeña para que pudiese elevarse y huir.

Me quedé con polvillo naranja entre mis dedos. Segundos después, me obligaban a entrar a casa para una nueva paliza. Nunca más supe de la mariposa.

Hoy, casi treinta años después de aquel incidente, vi un vídeo sobre el nacimiento de otra mariposa. Al salir de la crisálida, sus alas también eran negras, y a los pocos minutos se extendieron de forma natural y le permitieron emprender su vuelo.

Al parecer, debí dejarla, jamás debí tocarla para apurar su huida.
Al parecer, no logré volar.

Thursday, January 22, 2015

KaRMa... y GRaNDeS eSPeRaNZaS...

Y sí, creo que así lo llamaría, karma.



Es al ritmo de Pink Floyd (quién otro, si no), que me pongo a reflexionar y a soñar.

En torno a mi pasado.
En torno a mi familia.
En torno a mi presente...

...y pienso en el porvenir.

Mi pasado y mi familia están poderosísimamente ligados. No puedo recordar un hecho trascendente de mi pasado sin que los míos no estén involucrados, directa o indirectamente. Y siempre resulta, cada acción, en una marca determinante en mi memoria y mi carácter.

Por pudor, no me podría referir a cada cosa en detalle (pudor, en el sentido de un recato que no necesariamente apuntará a lo sexual, sino simplemente a cosas que no podría abrir al lector aquí presente sin al menos conocer su nombre, RUT y la mitad de su vida, incluyendo los que le causen pudor -en el mismo sentido que doy a la palabra- a ud, señor/ita), pero sí en una panorámica general, a hechos que significaron un recodo real en la ruta de mi vida.

Y se me viene a la mente la escapada de mi casa. No era niña ni adolescente; tenía 22 años recién cumplidos. Estudiaba gratis en una universidad de prestigio, becada gracias a las maravillosas notas que mi madre me enseñó a tener (tal vez no de la mejor manera, pero es algo que no dejo de agradecerle). Era extremadamente responsable con mis tareas familiares, siempre cumplía, no respondía mal, no llegaba tarde ni hacía absolutamente nada que pudiera incomodarles (conducta irreprochable que tampoco me enseñaron de la mejor forma, pero que finalmente aprendí). Y fue tal vez gracias a ello, a ese deseo pertinaz de convertirme en una hija modelo, que reprimí(eron) muchísimas cosas en mí, y finalmente un día, tras una de las muchísimas sanciones gratuitas producto de no hacer algo perfecto, desperté.

- Mamá, me voy de la casa esta semana.
- Seguro que te vas a ir...
- Sí, mamá, me voy a ir. Sabes que cuando digo algo, no es porque sí. Me voy antes del próximo sábado.
- Bueno, si te vas, te llevas solo lo que te has comprado tú y lo que te han regalado otras personas. No llevas nada de lo que yo te haya dado.

Lo sabía. Era sábado.

El miércoles de la siguiente semana, por la noche, hice una mochila y un bolso de mano con toda la ropa que tenía (no se necesitaba más para cumplir con el requerimiento que mi madre me había solicitado), y un jueves 31 de marzo, a las 8 am y tras verificar que mi madre se había ido a trabajar, me fui de mi casa.

Fue duro. Fue duro hablarles (cada vez que me comuniqué, me cortaban la llamada, y la única vez que logré escuchar palabras de mi madre, fue cuando me dijo que fuera a buscar lo antes posible el resto de mis cosas, porque estaban embaladas). Fue duro vivir y sobrevivir (era otoño y mi ropa era principalmente de primavera-verano; y tenía una beca de trabajo en la universidad, que me permitía recibir 60.000 mensuales, con lo que pagaba un arriendo sencillo, mi pasaje y mi alimentación). Fue duro sentirme sola (no tiene usted idea, distinguido lector, del increíble valor que tiene un beso en la frente); y sin embargo, era libre. Era libre de decidir ser buena, y no ser obligada a serlo. Era libre de juicios (aunque en el sitio que dejé ya había sido condenada al destierro y a una cantidad infinita de juicios). Era libre y estaba sola. Sola, pero libre. No era feliz, pero, y aunque parezca paradójico (irónico-sarcástico), me sentía mejor que ahí, que en el hogar (no puedo pensar en esto sin que se me haga un nudo en la garganta). El karma había caído con el concepto de confianza.

Y cometí errores. Muchos, cientos, tal vez miles. Siempre los cometí, y como siempre me enseñaron a reprimir todo, nunca supe cómo resolverlos. Y error tras error, caía de nuevo. Mi karma fue cada consecuencia (merecida) de esos errores. La partida de mi madre tras nuestra reconciliación fue un karma para su vida que por un buen tiempo confundí con uno para la mía. Y luego de una sorprendente cantidad de caídas sin levantar, experimenté la mayor de todas: Una soledad y una mirada absolutamente nueva (destruida) de todo aquello en lo que creí: la pérdida de gente de confianza, de un gran "¿amor?", de mi trabajo, en fin... de todo aquello sobre lo cual me construí y confié. Nunca me sentí tan oscura, podrida y triste como entonces. Era como haber salido de un pozo de alquitrán, y haber descubierto solo al salir que estuve ahí por años, ciega a todo. Mi karma por mi tremenda y absurda ingenuidad.

Y en ese extremo de dolor, mi madre no estaba. Aquella de la que huí, por la cual me formé ("por", entendido como causa, y también como objetivo... yo era para ella, hasta que salí de mi casa), aquella que me enseñó, para bien o para mal, cómo vivir... Aquella por la que hoy estoy aquí, escribiendo estas líneas, sin dejar de recordarla. Aquella que, por su karma o el mío, se fue, y ya no volverá más.

Soledad. Oscuridad. Tristeza. Dolor. Era tanto el dolor, que ni siquiera podía llorar...



Fue tras esa caída/abismo/catarsis, que vino la epifanía. Construí un conocimiento que no se me había enseñado... Y decidí comenzar de nuevo. Ése, justamente ése, fue mi aprendizaje, mi claridad y mi perfección (apelo ahí a Siddharta, quien siempre que buscó, no encontró; y que finalmente, encontró tras no buscar más): Se puede comenzar de nuevo, se puede escoger ser feliz. Y para eso estoy yo, para hacerme feliz =)

No había dolor, de eso mi propio proceso mente-cuerpo se había encargado, tampoco tristeza ni nostalgia. Tampoco alegrías ¡Las condiciones estaban dadas, y eso era maravilloso! No había absolutamente nada, y por lo mismo, tampoco nada que perder. Solo había grandes esperanzas.

Y tras esa claridad desapegada de cualquier sentimiento, empecé a vivir sin mirar atrás, para no ser sal ni Penélope, y sobre todo, para no tropezar mientras avanzaba. Anduve con claridad y confianza. ¿Errores? Seguí cometiendo, pero consciente de mi capacidad para rehacerme (y disculparme) cada vez que fuera necesario. Estaba viva, tal vez por primera vez en toda mi vida... y era momento de recibir las cosas bellas por las que me había convertido en el ser que era. Con errores a mi haber, pero con aprendizaje e inmensas ganas de vivir a mi favor.

¿El resto de la historia? Muchos la conocen. Se fue el alquitrán con todo lo malo... y yo vivo en transparencia y amor (como soñé toda mi vida). ¿Pero saben lo más importante?

Vivo, y volveré a vivir, cada vez que sea necesario =)

Autobiográficamente,
M.

Si Te PuDieRa MeNTiR...

Si te pudiera mentir,

te diría que aquí

todo va marchando muy bien,

pero no es así.

Esta casa es sólo un pensamiento

que me habla de ti,

y es tu voz como este mismo viento

que hoy viene hacia mí.



Solía odiar la nostálgica música que a ti te cautivaba, y sin embargo ahora me sorprendo buscándola y escapando de ella: la búsqueda, para materializarte a través de los sonidos que viajan a mis oídos; el escape, porque sé que inevitablemente me hará llorar.

Los días fueron rápido. Gonzalo Rojas no se equivocó. El calendario se aproxima peligrosamente a la fecha que me hará suspirar y evocar con dolorosa certeza lo ocurrido, y no puedo evitarlo. Quizás ni siquiera logre evitar, aunque me lo proponga, la sensación de angustia que me traerá saber que se cumplirá un año desde que no te tengo, y que me queda toda una vida para contar días, meses y años absurdos, a la espera de que la misma fuerza me lleve también... ¿a tu lado? No lo sé. No lo creo.

Y eso me aterra. Ya no lo creo.

Afinidad estelar.

Era obvio que no íbamos a poder ser amigas toda la vida.  A fin de cuentas, yo soy Escorpio y tú una zorra malparida hija de las mil putas.