Tuesday, September 9, 2025

El Camino del Duelo

Me tomó más de un mes lidiar con mis sentimientos. Quizás porque desde alguna vereda impronunciable, me costaba aceptar que había puesto mi corazón en un lugar tan equivocado. 

- No puede ser... No puede ser...
- Pero es - respondía mi instinto.

Me rebelé entonces contra mí misma. Mal que mal, sobrevivir al trauma también implica un poco de paranoia. 

Nada cambió y sólo se hizo peor.

- Se comporta como un manipulador. Te usa y se avergüenza de ti a la vez. - afirmaba mi Yo Interior.
- ¡Cállate! - respondía yo, iracunda.

Me di plazos, creé excusas, razones, motivos... todo lo que me permitiera seguir ahí.

- ¿Será que estoy exagerando? - preguntaba hacia mis adentros.
- No. Has sabido reconocer las situaciones, aunque te resistas a aceptarlo. - decía mi instinto.
- ¿No podemos... intentarlo otro poco? No estoy preparada para dejar ir.
- Sólo tú decides cuánto (y cuándo) es suficiente.

Dejé que las grietas se acumularan en mi corazón. Comencé a, literalmente, sangrar. Me encontraba luchando por conciliar el sueño y despertando en medio de la noche, o tras una pesadilla (o el reconocimiento de la brutal realidad).

- Me duele - le dije a mi yo. 
- Yo sé - me respondió, maternal.
- Yo sé que sabes - dije, con una risa triste.
- Y yo también sé que sabes lo que sigue. Una vez que cruces este camino no sólo serás más fuerte; habrás terminado de comprender que tu valor no depende de lo que otros piensen de ti, sino de quién decides ser. No puedes controlar que alguien te trate así, pero sí puedes decidir qué lugar tendrá (o si tendrá un lugar en absoluto) en tu vida.

Mi cuerpo, exhausto de la utilitaria asfixia, había tomado la decisión antes que yo. Mi Yo Interior sólo esperaba por mí para que, de mi propia mano, pudiese cruzar el dolor de haber permitido que me utilizaran.

- Necesito espacio. Urgente. Ya tomé las medidas necesarias para procurármelo. - dije.
- Lamento que te sientas así. Te daré el espacio que me pides. -dijo él.

No di crédito.
Quise quemarlo.
Quise entender mal.
Fue triste verlo tan claro.
Finalmente, agradecí dejarlo ir.

Y lo que tomó más de un mes procesar en primera instancia, ya de mi mano y con una decisión tomada, se volvió un camino que -aunque doloroso- fue mucho más fácil de recorrer.



1 comment:

Homesick

Homesick  (How meta) The moment is already gone, running faster than ourselves  (or even our awareness of it); the people that Life brought ...